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¿Qué es la vigilancia?

La vigilancia es el seguimiento del comportamiento, las actividades u otra información cambiante, generalmente de las personas con el fin de influir, administrar, dirigir o protegerlas. Esto se puede hacer a través de varios medios, como cámaras de video, escuchas telefónicas, monitoreo de Internet u otros medios electrónicos. La vigilancia se puede utilizar para diversos fines, como el cumplimiento de la ley, la seguridad nacional o para proteger la propiedad. Algunas formas de vigilancia pueden ser controvertidas o generar preocupaciones éticas, particularmente cuando se llevan a cabo sin el conocimiento o consentimiento de las personas que están siendo monitoreadas.

¿Debería contratar a un investigador privado para realizar operaciones de vigilancia?

Contratar a un investigador privado para operaciones de vigilancia puede ser una decisión difícil. Por un lado, la vigilancia puede proporcionar información valiosa y ayudar a proteger a las personas y las empresas de posibles amenazas. Por otro lado, la vigilancia puede ser costosa y puede generar preocupaciones éticas. Para determinar si contratar o no a un investigador privado para la vigilancia, es importante considerar las razones de la vigilancia y los beneficios y riesgos potenciales.

Una de las razones más comunes para contratar a un investigador privado para la vigilancia es recopilar evidencia en un caso legal. Por ejemplo, si una persona sospecha de la infidelidad de su cónyuge, puede contratar a un investigador privado para que lleve a cabo una vigilancia con el fin de recopilar pruebas para usar en un caso de divorcio o custodia. En estos casos, la vigilancia puede proporcionar información valiosa que puede usarse en los tribunales y puede ser necesaria para probar un caso.

Otra razón común para contratar a un investigador privado para la vigilancia es proteger a una empresa o a un individuo de posibles amenazas. Por ejemplo, una empresa puede contratar a un investigador privado para que vigile a sus empleados o competidores a fin de garantizar que su propiedad intelectual esté protegida y que sus empleados no participen en actividades ilegales o poco éticas. Además, una persona puede contratar a un investigador privado para que vigile a una posible pareja romántica a fin de garantizar su seguridad.

Las operaciones de vigilancia también se pueden utilizar para investigar el fraude de compensación para trabajadores. Al observar las actividades y movimientos de una persona, los investigadores pueden recopilar evidencia de que la persona está exagerando o inventando una reclamación por lesiones, o que está participando en actividades que no son consistentes con su afirmación de que no puede trabajar. Además, las operaciones de vigilancia se pueden utilizar para recopilar información sobre una persona desaparecida o para localizar a una persona que está evitando la entrega de documentos legales.

Sin embargo, es importante considerar los riesgos potenciales y las preocupaciones éticas asociadas con la vigilancia. La vigilancia puede ser costosa y consumir mucho tiempo, y es posible que no siempre produzca los resultados deseados. Además, la vigilancia puede generar preocupaciones éticas, particularmente si se lleva a cabo sin el conocimiento o consentimiento de las personas que están siendo monitoreadas.

Además, existen leyes y reglamentos en ciertos estados que deben cumplirse al realizar la vigilancia.

En conclusión, contratar a un investigador privado para operaciones de vigilancia puede ser una decisión difícil. Es importante considerar las razones de la vigilancia, los beneficios y riesgos potenciales y cualquier preocupación ética. Si los beneficios potenciales superan los riesgos, puede valer la pena contratar a un investigador privado para la vigilancia. Sin embargo, es importante asegurarse de que la vigilancia se lleve a cabo dentro de los límites legales y éticos.

A continuación se muestra un ejemplo de un investigador privado contratado para vigilar a un cónyuge infiel. 

Una investigadora privada, Jane Doe, fue contratada por una esposa, la Sra. Smith, quien sospechaba que su esposo, el Sr. Smith, la estaba engañando. Ella había notado un cambio en su comportamiento y había comenzado a sospechar de su paradero y actividades. Quería averiguar la verdad y necesitaba pruebas concretas para enfrentarse a él.

Jane Doe, siendo una investigadora privada con mucha experiencia, sabía que vigilar a un cónyuge sospechoso de infidelidad requeriría una investigación exhaustiva y discreta. Comenzó por realizar una verificación de antecedentes del Sr. Smith, reuniendo información sobre su rutina diaria e identificando posibles ubicaciones o personas que él pudo haber estado viendo.

A medida que avanzaba la investigación, Doe pudo reunir pruebas sólidas de la infidelidad del Sr. Smith. Pudo documentar múltiples instancias de él reuniéndose con otra mujer, incluidas imágenes, videos y grabaciones de audio. Doe pudo proporcionarle a la Sra. Smith un informe detallado de los hallazgos y la evidencia recopilada.

La Sra. Smith usó la evidencia proporcionada por Doe para confrontar a su esposo y, como resultado, la pareja pudo llegar a un entendimiento y tomar una decisión sobre su futuro.

En conclusión, este caso sirve como ejemplo de cómo un investigador privado puede ser de gran ayuda para realizar la vigilancia de un cónyuge sospechoso de infidelidad. La pericia y la experiencia de un investigador privado pueden proporcionar información valiosa a las personas que sospechan de una infidelidad y pueden ayudarlas a tomar decisiones informadas sobre su relación. Además, un investigador privado puede realizar la investigación de manera discreta y profesional, lo que permite a los clientes tener pruebas concretas antes de confrontar a su pareja.

A continuación se muestra un ejemplo de un investigador privado contratado para llevar a cabo la vigilancia de un reclamo de compensación laboral fraudulento. 

Un investigador privado, John Smith, fue contratado por una compañía de seguros, ABC Insurance, para realizar la vigilancia de un reclamo de compensación laboral. El reclamo fue presentado por un empleado llamado Sr. Brown, quien declaró que se había lesionado en el trabajo y no podía trabajar. La compañía de seguros sospechaba de la validez de la reclamación ya que el empleado había informado de la lesión después de un largo fin de semana.

John Smith, al ser un investigador privado con gran experiencia, sabía que llevar a cabo la vigilancia de un supuesto reclamo fraudulento requeriría una investigación exhaustiva y discreta. Comenzó revisando los registros médicos del empleado y entrevistando a los testigos que estaban presentes en el momento de la lesión. También revisó las políticas, los procedimientos y las imágenes de seguridad de la empresa, si estaban disponibles, para determinar si el Sr. Brown estaba siguiendo los protocolos de seguridad.

A medida que avanzaba la investigación, Smith pudo reunir pruebas de que el Sr. Brown no había dicho la verdad sobre sus lesiones. Pudo documentar varios casos en los que el Sr. Brown participó en actividades que no concordaban con las lesiones reportadas, como practicar deportes, transportar cargas pesadas e incluso trabajar en otro trabajo.

Smith informó sus hallazgos a la compañía de seguros, que pudo usar la información para denegar el reclamo de compensación para trabajadores. Gracias a los esfuerzos del investigador privado, la empresa pudo evitar pagar una reclamación potencialmente fraudulenta y pudo proteger sus intereses financieros.

En conclusión, este caso sirve como un ejemplo de cómo un investigador privado puede ser de gran ayuda para llevar a cabo la vigilancia de reclamos de compensación laboral sospechosos de fraude. La pericia y la experiencia de un investigador privado pueden brindar información valiosa a las compañías de seguros y a los empleadores, y puede ayudarlos a determinar la validez de un reclamo y proteger sus intereses financieros. Además, una investigación también puede garantizar que el empleado reciba el tratamiento médico adecuado y que el empleador pueda tomar las medidas necesarias para prevenir futuros incidentes.

Have an ex-employee breaking their non-compete?

A non-compete agreement is a legal document that restricts an employee from engaging in certain activities after leaving a company. These agreements are commonly used to protect a company's trade secrets, confidential information, and customer base. However, enforcing non-compete agreements can be challenging, especially if the employee has violated the terms of the agreement.

In such cases, it may be necessary to hire a private investigator to gather evidence and build a strong case for enforcement. Here are some reasons why hiring a private investigator for non-compete agreements is a wise decision:

Expertise in investigation techniques

Private investigators are trained professionals who have expertise in various investigation techniques. They know how to conduct discreet and thorough investigations, gather evidence, and document their findings. They have access to resources such as databases, surveillance equipment, and other tools that can help them uncover valuable information that can be used in court.

Objectivity

Hiring a private investigator for a non-compete agreement case ensures that the investigation is conducted in an objective and unbiased manner. This is important because emotions can run high in such cases, and it's easy for the parties involved to lose sight of the facts. A private investigator can provide an objective perspective on the situation, which can help to prevent misunderstandings and disputes.

 

Protection of your company's reputation

When an employee violates a non-compete agreement, it can have serious consequences for your company's reputation. Clients may lose trust in your company, and competitors may take advantage of the situation. By hiring a private investigator, you can protect your company's reputation by ensuring that the investigation is conducted professionally and discreetly.

Cost-effective

Hiring a private investigator may seem like an expensive option, but it can be cost-effective in the long run. A private investigator can help you gather the evidence you need to build a strong case for enforcement, which can save you time and money in the long run. Moreover, if the non-compete agreement violation has caused your company financial damages, a private investigator can help you recover those damages through legal means.

Faster resolution

Non-compete agreement cases can drag on for months or even years, especially if the evidence is not strong enough to support enforcement. By hiring a private investigator, you can speed up the resolution process by gathering strong evidence that can be used in court. This can help you achieve a faster resolution to the case, which can save you time, money, and stress.

In conclusion, hiring a private investigator for non-compete agreement cases is a smart move. Private investigators have the expertise, objectivity, and resources needed to gather strong evidence and build a strong case for enforcement. They can protect your company's reputation, save you time and money, and help you achieve a faster resolution to the case.

Surveillance Rates
1 Investigator - $75.00/ Hour + Mileage (federal rate) + any additional case expenses.

1 Investigator - All-Inclusive Rate - $94.99/ Per Hour 
2 Investigators - $149.99/ Per Hour + Mileage (federal rate) + any additional case expenses.

2 Investigators - All-Inclusive Rate - $174.99/ Per Hour

Our standard hourly rate for surveillance is $75.00 per hour from portal to portal from our base of operations in Columbia Heights, MN. Mileage is billed at the federal rate of $0.65 per mile. Additional case expenses, such as comprehensive searches, running plates, entrance fees to venues dining expenses, etc... All will be itemized and billed to the client.

Report Time: We calculate report time based on 0.25 hours per full page of written narrative. Pages that include only screenshots, photos, or similar content are not counted toward this total. For example, two pages consisting of half screenshots and half narrative would be counted as one page for billing purposes.

Video Processing: Our standard billing rate for video processing services is $75.00 per hour. This rate includes requests such as adding time stamps or other specific video editing requests.

We believe that these rates are competitive and reflective of the high-quality services we provide. Please don't hesitate to reach out if you have any questions or require further clarification regarding our rates or billing procedures. We are committed to maintaining transparency and open communication throughout our collaboration.

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